Tal vez te sientes mal por estar tanto tiempo en el teléfono móvil o recibes bastantes críticas que ya no sabes qué tanto tiempo te pasas al usar el móvil o no.
En esta nota hablamos sobre la adicción al móvil y las consecuencias emocionales y físicas que pueden existir en nuestra vida diaria.

Probablemente, pertenezcas a ese creciente porcentaje de población que está enganchado a su smartphone, simplemente:
Si en 2019 los adultos miraban el móvil una media de 96 veces al día, hoy lo revisamos una media de 352 veces al día, casi cuatro veces más. Si hablamos de jóvenes y adolescentes, la cifra empeora. Un informe de Common Sense Media señala que el 50% de los chavos estadounidenses es adicto a su smartphone.

¿Las consecuencias? Irritabilidad, patrones de sueño trastocados, o disminución del rendimiento y la capacidad de atención y concentración son algunas de ellas. Además, es un mal hábito que entorpece nuestra carrera, ya sea como estudiantes o en el trabajo. Otros expertos van más allá y aseguran que pasar tanto tiempo delante de nuestro apéndice digital nos está volviendo más tontos.
Nomofobia
Este término proviene de ‘nomophobia’ o ‘no-mobile-phone-phobia’, que fue utilizado en 2009 en Reino Unido para referirse a la fobia a no tener el teléfono móvil. El doctor Joan Francesc Serra i Pla, psicólogo clínico adjunto del Hospital Quirónsalud Digital, añade que «la dependencia del dispositivo genera una infundada sensación de incomunicación y un elevado malestar emocional en la persona cuando esta no puede disponer de él».

Engachados por la dopamina
Como las drogas, el móvil activa como si fuera una verbena de feria el centro de recompensa del cerebro que, igual que pasaba con el perro de Paulov, suelta un chute de dopamina cada vez que recibimos una notificación, un nuevo Whatsapp o un Me gusta.

Síndrome de abstinencia
Un experimento de la Universidad McMaster de Ontario, comprobó que quedarse sin el smartphone provocaba en los adictos participantes grandes dosis de miedo, angustia y estrés.
Entonces, ¿dónde está la frontera entre ser adicto y ser usuario de un smartphone? «El límite entre efecto benigno del teléfono a potencialmente dañino aparecía después de dos horas diarias entre semana. Su empleo recreativo en el fin de semana tenía un límite más amplio, 4 horas y 17 minutos»
Fuentes:
